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¿Por qué hay estigmas sociales en torno a la salud mental?

Opinión. Por Sandra milena Camacho Chávez, trabajadora social

¿Qué es la salud mental? La salud mental incluye nuestro bienestar emocional, psicológico y social. Afecta la forma en que pensamos, sentimos y actuamos cuando enfrentamos la vida. También ayuda a determinar cómo manejamos el estrés, nos relacionamos con los demás y tomamos decisiones. La salud mental es importante en todas las etapas de la vida, desde la niñez y la adolescencia hasta la adultez y la vejez.

¿Cuál es la situación en Colombia? Según el Estudio Nacional de Salud Mental de Colombia, en nuestro país 40,1 por ciento (2 de cada 5 personas) de la población colombiana presenta alguna vez en su vida algún trastorno mental. Según este estudio, alrededor de 8 de cada 20 colombianos encuestados presentaron trastornos psiquiátricos alguna vez en la vida. Los más frecuentemente identificados fueron los trastornos de ansiedad (19,3 por ciento), seguidos por los trastornos del estado de ánimo (15 por ciento) y los trastornos de uso de sustancias psicoactivas (10,6 por ciento). (Min Protección, 2003) No obstante lo anterior, de acuerdo con los datos del informe de carga de enfermedad en Colombia 2005, los problemas neurosiquiátricos como la depresión mayor unipolar, los trastornos bipolares, la esquizofrenia y la epilepsia son responsables del 21% de la carga global de años saludables perdidos por cada mil personas en Colombia. Las personas con trastornos mentales que no reciben una atención adecuada, presentan recaídas y deterioros que llevan a urgencias y rehospitalizaciones con altos costos para el sistema sanitario en camas hospitalarias, medicamentos y servicios de salud en general.

Todos hemos escuchado sobre los trastornos mentales, pero, ¿en verdad sabemos lo que son? Pues los trastornos mentales son afecciones que impactan los pensamientos, sentimientos, estado de ánimo y comportamiento. Pueden ser de larga duración u ocasionales, pueden incluso afectar la capacidad para relacionarse con los demás y el cómo funcionar día a día.

Lamentablemente, una enfermedad o trastorno mental es un gran problema social que afecta a un gran número de personas. Se dice que cada de cuatro personas padece un trastorno a lo largo de su vida, sin importar su raza, su cultura o su nivel económico, y quien lo padece, debe enfrentar esta situación en sí misma y también los prejuicios y discriminaciones de la sociedad.

Actualmente, debido a la situación del COVID-19 aumentaron los trastornos mentales, como la ansiedad, el estrés, depresión e incluso ha aumentado la tasa de intentos de suicidio a consecuencia de esta pandemia. En este caso, la atención debe ser mayor en el caso de poblaciones vulnerables,

¿Qué son los eventos en salud mental? Hacer referencia a “desenlaces o “emergencias” que surgen, bien como derivados de un problema o trastorno mental, como en el caso del suicidio, la discapacidad, el comportamiento desadaptativo, o bien ni siquiera derivados de una condición de salud mental sino de hechos vitales como la exposición a la violencia” (McDouall, 2014).

¿Qué tipo de personas pueden presentar un trastorno o problema mental? Cualquier persona puede presentar un trastorno, problema o evento de salud mental en algún momento de su vida; esto dependerá de la forma como interactúen sus particularidades genéticas, congénitas, biológicas, psicológicas, familiares, sociales y los acontecimientos de su historia de vida.

¿Cuántas personas sufren de trastornos mentales en el mundo? De acuerdo con la OMS cerca de 450 millones de personas sufren trastornos mentales con una prevalencia similar en hombres y mujeres, con excepción de la depresión, que es más común en mujeres, y el abuso de sustancias, que es más común en hombres (WHO, 2001).

¿Los trastornos mentales se curan? Los trastornos y problemas mentales pueden curarse, rehabilitarse o controlarse con un tratamiento adecuado; los medicamentos e intervenciones son cada vez más específicos y selectivos. Suelen definirse de manera específica para cada caso, combinando el tratamiento farmacológico con medidas de rehabilitación socio-laboral, psicoterapias y apoyo familiar. Con la detección temprana y la atención oportuna la mayoría de las personas con un trastorno mental se recuperan rápidamente y ni siquiera necesitan cuidado hospitalario. Otras necesitan estadías cortas en hospital para recibir tratamiento. Un muy pequeño número de personas con enfermedades mentales necesita cuidado hospitalario prolongado.

¿Por qué las personas con trastornos y problemas mentales no buscan atención en salud? Existen diferentes razones relacionadas con el desconocimiento sobre temas de salud mental y los servicios relacionados con su prevención, atención y rehabilitación; sin embargo, investigaciones han demostrado que un gran número de personas con trastornos y problemas mentales, así como sus familias, no acceden a los servicios de salud debido al estigma público y al auto-estigma. A través de la historia se han construido estereotipos fuertemente arraigados en relación con la peligrosidad, incompetencia y falta de voluntad de las personas con trastornos mentales. Principalmente por el desconocimiento sobre la forma de identificar los problemas y trastornos mentales de manera oportuna, su tratamiento y pronóstico, así como su manejo en la familia y la comunidad, un gran número de personas generan prejuicios muy comúnmente asociados al temor y/o la rabia, los cuales llevan a la discriminación de las personas con trastorno o problemas mentales y sus familias. El prejuicio puede llevar a denegar ayuda o a sustituir la atención sanitaria por el sistema de justicia penal. El miedo lleva a un comportamiento de evitación. Por ejemplo: los empleadores no quieren personas con trastornos mentales a su alrededor, así que no las contratan. El auto prejuicio conlleva reacciones emocionales negativas, especialmente autoestima y autoeficacia bajas, que a su vez generan comportamientos tendientes a fracasar en buscar un trabajo o en aprovechar oportunidades para vivir independientemente.

¿A quiénes afecta el estigma? Las consecuencias negativas del estigma no solo afectan a las personas con problemas y trastornos mentales, sino a quienes los rodean, principalmente sus familias, por las tensiones e incertidumbre que experimentan, por su tendencia a alejarse de su red social y por la necesidad de dejar sus actividades laborales para convertirse en cuidadores, especialmente en periodos de crisis y recaídas.

El auto estigma impide buscar ayuda: Uno de los principales efectos negativos de los problemas mentales es el autoestigma, según Diego Galán “La gente se auto estigmatiza mucho y cuesta ir a profesionales de salud mental. El hecho de tener un problema mental genera miedo al rechazo y hace que cueste contarlo a amigos y tener una vida plena”, añade Galán. Además, el sufrimiento del estigma también afecta a la familia y al entorno de la persona con sufrimiento psíquico.

Estas personas internadas están en obligadas en muchas ocasiones por la familia y “salen traumatizadas y no quieren ir a terapia o acercarse a profesionales de la salud mental. Hay que valorar la experiencia en primera persona del paciente”, apunta Gómez Delgado.

La otra cara de la moneda del estigma del sufrimiento mental es la romanización de la locura pero “esa pasada de frenada no ayuda. La locura, por culpa del estigma, es sufrimiento y aislamiento”, apunta la psicóloga Gómez Delgado.

¿De quién depende la superación del estigma en salud mental? La rehabilitación integral y la inclusión social de las personas con problemas o trastornos mentales y sus familias no depende solo de la oportunidad y la calidad de la atención en salud; es indispensable que los diferentes sectores (educación, cultura, deporte, justicia, trabajo, comunicaciones y la comunidad en general) transformen sus estereotipos, prejuicios y conductas discriminatorias en relación con la salud mental, haciendo los ajustes razonables que permitan el acceso de estas personas a sus programas y servicios.

Para mejorar la situación, González declara: «En los pequeños pasos está el ir poco a poco, acabando con el desconocimiento. Hace falta ser más generosos y decirse: ¿quién soy yo para juzgar o para levantar una barrera ante los que son diferentes?»

Lema: «Soy como tú, aunque aún no lo sepas»

Con este lema pretenden que «cada persona, en su fuero interno, abra su mente ante esa necesaria tolerancia y conocimiento». Reafirman que todos somos diversos y «no tenemos ningún derecho a señalar con el dedo».

«Tener más empatía y generosidad nos viene bien a todos, es necesario porque no tendremos una sociedad civilizada si existen pensamientos excluyentes, no solo con las personas que tengan un trastorno mental sino con la sociedad en general», avala González.

Clave: Prevención: Para tener una sociedad sana hay que invertir en prevención. «Hay que llegar a la detección precoz, en los colegios se debe vigilar que no se utilice la opresión en el ámbito educativo, el bulling o la discriminación porque todo eso genera patología mental de una manera increíble», indica el experto

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