Día Mundial del Trasplante de órganos y tejidos: un acto de amor que transforma vidas

Cada 27 de febrero se conmemora el Día Mundial del Trasplante de Órganos y Tejidos, una fecha clave para sensibilizar sobre la importancia de la donación y su impacto en la salud de miles de personas en el mundo.
Esta jornada busca fomentar la solidaridad y promover políticas que faciliten el acceso a trasplantes para quienes los necesitan.
¿Cuál es la importancia de la donación de órganos en el mundo?
El trasplante de órganos es una de las intervenciones médicas más avanzadas y efectivas para salvar vidas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se realizan más de 130.000 trasplantes en el mundo, pero esta cifra sigue siendo insuficiente frente a la demanda.
En muchos países, las listas de espera son largas, y millas de pacientes mueren sin recibir el órgano que necesitan.
España es el líder mundial en donación y trasplantes, con una tasa de 52,6 donantes por millón de habitantes, según la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y este modelo ha sido replicado en otros países con el objetivo de mejorar la disponibilidad de órganos y tejidos.
¿Cuál es la situación de la donación de órganos en América Latina?
En América Latina, los trasplantes han aumentado en los últimos años, pero aún existen desafíos en cuanto a disponibilidad de órganos y concienciación.
Según el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI), en Argentina se realizaron más de 4.000 trasplantes en 2023, aunque miles de personas siguen en lista de espera.
En Colombia, la donación y el trasplante de órganos han mostrado avances significativos en los últimos años. Según datos del Instituto Nacional de Salud (INS), en 2023 se realizaron 1.394 trasplantes, lo que representa un incremento del 17% en comparación con 2019, cuando se efectuaron 1.303 procedimientos.
La conmemoración del Día Mundial del Trasplante de Órganos y Tejidos es una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de la donación. Manifestar en vida la voluntad de ser donante y compartir esta decisión con la familia puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte para quienes esperan una segunda oportunidad.