El arraigo sabanero se tomó Alamedas

Por: Jairo Aníbal Doria
En el marco de la Feria Ganadera, el Centro Comercial Alamedas abrió sus pasillos al arte cordobés con la exposición colectiva El Arraigo Sabanero: territorio biocultural narrado desde el arte cordobés, una propuesta de Pintando Cuatro Historias que convirtió un espacio cotidiano de encuentro ciudadano en una galería viva de identidad, memoria y territorio.

La muestra, realizada del 2 al 22 de junio en el pasillo Gef-Payless, reunió a artistas del departamento de Córdoba alrededor de una pregunta esencial: cómo se pinta, se esculpe y se narra la raíz sabanera.
Desde esa mirada, las obras dialogaron con la fauna, el paisaje, la cultura ganadera, las costumbres populares, la memoria rural y los símbolos que sostienen la identidad del Caribe cordobés.
Bajo la dirección de la gestora cultural Evelyn Ramírez Chaverra, creadora y directora de Pintando Cuatro Historias, El Arraigo Sabanero propuso una lectura sensible del territorio biocultural cordobés, entendido no solo como geografía, sino como herencia, oficio, acento, paisaje emocional y memoria compartida.
La exposición permitió acercar el arte regional a familias, turistas y visitantes durante una de las temporadas más representativas del departamento.
En medio del movimiento propio de la Feria Ganadera, Alamedas se transformó en un escenario de contemplación y reconocimiento, donde la sabana cordobesa apareció como protagonista: en sus colores, en sus animales, en sus faenas, en su tradición oral y en la fuerza cultural de su gente.
En la muestra participaron el artista plástico y escultor Alfredo Torres, junto a los artistas plásticos Gaby Puche López, Julia Martelo, Osmer Caballero, Adrián Morales Bernal, Gabriela Arrieta Snow, Mahometh Padilla, Esteban De Levi Arrieta, Danilo Banda, Juan Miguel Medina, Natalia Sánchez, María Paula González, Carolina Valdez Ángel, Gabriel Carvajal y Gabriela Castillo.



Con esta iniciativa, Pintando Cuatro Historias reafirmó su apuesta por visibilizar el talento artístico cordobés y por llevar el arte a nuevos públicos.
La exposición también contribuyó a posicionar al Centro Comercial Alamedas como un espacio capaz de integrar cultura, identidad y comunidad, demostrando que el patrimonio no solo habita los museos, sino también los lugares donde la ciudad se encuentra, camina y conversa.
El Arraigo Sabanero dejó una imagen poderosa: la del arte como puente entre la tradición y la vida contemporánea; entre la Feria Ganadera y la memoria cultural; entre el territorio que somos y las nuevas formas de mirarlo.




