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 ¡Betty María, se queda!

¡Betty María, se queda!

La muerte es algo que le sucede al cuerpo, no al espíritu; no a las personas de inteligencia, cultura, carácter y personalidad superiores.

Betty Doria Ferrer de Cordero, es una mujer representativa de toda una sumatoria de valores universales que ella adorna con exquisita ternura, grato y pícaro sentido del humor y a veces, no pocas veces, trataba de imponer, con la seguridad propia de quienes ejercen un liderazgo superior, a quienes necesitan ser orientados por los senderos que el guía considera rectos, apropiados y convenientes, aunque a veces el equivocado e injusto resulte ser el propio guía.

A todos nos ha pasado y a menudo nos sucede lo mismo, creemos que nuestra verdad es única e irrefutable y pretendemos imponerla de manera caprichosa, absurda y muchas veces de manera considerada injusta.

Betty María de manera arrogante, alegre y optimista, desafiaba las dificultades con la convicción de que siempre saldría adelante.

‘Genio y figura’, se hacía querer y respetar por amigos y por adversarios, porque la faceta predominante en la personalidad de Betty María fue siempre la de la generosidad y su espíritu altruista y solidario.

Esa era su mayor fortaleza. Es la fortaleza con la cual sigue encarnada en la personalidad de Edmon Elías Cordero Vertel, su esposo y compañero de vida, en Eliana Patricia y Dina Milena, sus queridas hijas, en Edmon Junior, su hijo idolatrado, (joven en cuyas manos se encuentran las riendas de la empresa agropecuaria familiar) y, en sus nietos Juan Camilo y Manuel Elías, dos jovencitos tan fuertes y disciplinados como su abuela y madre Betty María.

En este, su núcleo familiar sigue presente el carácter, la disciplina y la personalidad de Betty María.

También en sus queridos vecinos, en todos sus familiares y amigos; y, sobre todo, en sus 40 hermanos y hermanas. Especialmente en nosotros, los más cercanos a ella, los Doria Ferrer, que no le permitimos que se vaya.

Por eso, Betty María, ¡no se va, Betty María, se queda!

¡Betty María se queda con todos nosotros!

¡Aplaudimos y agradecemos su vida y el hecho de ser uno de nosotros!

Eliécer Doria Ferrer