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Hablemos de responsabilidad social ambiental

Opinión. Por Jesús Fernández, abogado.

La responsabilidad social ambiental, como bien su nombre lo indica, es compromiso de la sociedad, un deber por parte de los habitamos en un entorno en el que cada día, parece contaminarse más por los cambios abruptos del clima, la contaminación industrial y gases producidos por el efecto invernadero que van destruyendo poco a poco la capa de ozono de la estratosfera, y mas aun si no hacemos algo con nuestro accionar diario, para detener o por lo menos disminuir los efectos de la inclemencia del impredecible clima y factores contaminantes por conducto de la creciente industrialización.

Es un hecho que cada día parece que más impredecible la naturaleza con sus constantes cambios meteorológicos.   Es posible que el mayor problema ambiental, y uno de los grandes retos de la humanidad para este siglo XXI, es la lucha contra el cambio climático que se ha venido dando desde hace décadas. Es un hecho notorio que el calentamiento global está provocando alteraciones en los ecosistemas y cambios en el clima que a su vez modifican las condiciones de vida. También afecta, sea directa o colateralmente al desarrollo sostenible y condiciona el bienestar de toda la población mundial.

Por otro lado, es importante tener en cuenta que entre las empresas, las personas y el medio ambiente existe un lazo estrecho que involucra el bienestar de las personas, la sana productividad de materia prima y la reputación y compromiso con la naturaleza por parte de las empresas, así como la preservación continua del medio ambiente, de esto se trata la responsabilidad social: un compromiso con el ser humano y la naturaleza que las organizaciones y las personas en general deben asumir y cumplir. No se trata solo de un derecho a gozar de un ambiente sano y confortable salubridad, se trata de un deber social, por el bien de nuestra madre naturaleza.

En ese orden de ideas, soy de los cree firmemente que los grandes cambios y transformaciones inician con pequeños pasos. Si enfocamos este lema hacia la creación de un compromiso individual sólido en torno a la protección del medio ambiente, son muchas las pequeñas acciones que pueden generar cambios drásticos en nuestro entorno. De esta manera, aportando pequeños granos de arena podemos contribuir a la disminución de la contaminación ambiental, el efecto invernadero, calentamiento global y demás fenómenos climáticos.

La creación de procesos más seguros y saludables, la implementación de estrategias ecológicas para mejorar las condiciones del medio ambiente y frenar los efectos de la industrialización forman parte de cada campaña de responsabilidad social ambiental, así como promover la actuación individual y consciente de cada miembro del sistema para heredarle a las generaciones futuras un mundo menos contaminado y más saludable.

La Responsabilidad Social, tanto empresarial como ambiental, no se trata solamente de un manifiesto escrito y firmado a la ligera, esta consta de la puesta en marcha de mecanismos de producción más limpios que incluyan la implementación de sistemas que disminuyan al nivel más bajo la incidencia negativa sobre el ambiente, como parte de un compromiso con la naturaleza, con la sociedad y un mejor porvenir para esta.

Es así que la Responsabilidad Social Ambiental tiene como misión generar productos que promuevan desde su origen un estilo de vida sostenible y saludable para la sociedad. Lo ideal es estimular el crecimiento de las organizaciones a través de la implementación de materiales ecológicos en la fabricación de los productos, que resulten saludables para las personas, para el ambiente y para promover un cambio positivo en la naturaleza, adoptar estrategias de reciclaje y control de materias reutilizables, acogerse al habito de recoger la basura y mantener las calles y entorno libre de suciedad.

En síntesis, puedo decir que mis compromisos frente a la naturaleza inician básicamente en el cuidado de los diversos recursos naturales, tanto renovables como no renovables, en el núcleo familiar y laboral en torno al tema del cuidado de la naturaleza y la promoción de un estilo de vida más amigable con la naturaleza.

Quiero resaltar que, aunque existen diferentes acciones de compromiso con el medio ambiente y la naturaleza que pueden llevarse a cabo de forma individual, el hecho de fomentar relaciones y trabajo ecológico en conjunto son puntos clave para reforzar la responsabilidad social con el ambiente. Cada acción positiva influye en el vivir diario, cada acción negativa que no se subsana a tiempo servirá para seguir acarreando consecuencias negativas sobre la madre naturaleza.

Jesús Fernández